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Opinión - Un espejo donde mirarnos

OPINIÓN

UN ESPEJO DONDE MIRARNOS Se siente tristeza al comprobar que gente de buena fe, es decir, aquellas a las que sin estar manipuladas o influidas por la participación en algún partido político, creen de buena fe que la solución a problemas puntuales como consecuencia de una situación transitoria, pueden resolverse de hoy para mañana creyendo y apoyando a los dirigentes ultracomunistas de Podemos nacidos en las aulas de Universidades prestigiosas y mantenidos por regímenes dictatoriales, sin saber exactamente las ideas y hechos tan siniestros, violentos y peligrosos que se esconden bajo su piel de cordero. Hemos sido conscientes los españoles del peligro de que en España pudiera transmitirse el virus del Ébola; y que precisamente por comentarios realizados por este tipo de personajes y de sus aledaños, se haya criticado hasta la saciedad el que España hiciera un acto de humanidad y justicia trayendo al religioso Miguel Pajares, que durante toda su vida estuvo al lado de los enfermos y necesitados, a pesar de que el Centro de Coordinación de Alertas de Emergencias Sanitarias elaboró un Procedimiento de Actuación que fija el aislamiento estricto del paciente. Pues bien, quien se haya molestado en leerse las propuestas contenidas en su programa electoral, de 36 páginas, llama poderosamente la atención la propuesta de la eliminación de las vallas de Ceuta y Melilla, la entrada masiva, libre y total de inmigrantes, la libre circulación de los mismos, derecho a voto desde el mismo momento de su entrada en España, y plenos derechos, con vivienda gratuita y paga incluida para quienes ellos mismos llaman “los sin-papeles”. ¿Alguien se imagina que se llevara a cabo esta medida en esos términos y las consecuencias sanitarias, económicas y de cualquier otra consideración que supondría? Pues estas y otras de sus propuestas no menos descabelladas forman parte del ideario de este movimiento al que tanta gente de buena fe cree haber encontrado la solución a todos los problemas de la humanidad. Hay varios vídeos de Pablo Iglesias en la televisión venezolana, en los que apoya totalmente los regímenes de la dictadura comunista de Cuba y de la Venezuela de Maduro y del fallecido Hugo Chávez. Actualmente en Venezuela hay carencia hasta de alimentos básicos –como lleva Cuba durante todos los años de su eterna dictadura- y eso en un país que rebosa petróleo por todos lados. Lejos de hacer el mínimo ápice de autocrítica por la situación de escasez a la que su Gobierno ha llevado al país, centra sus objetivos en combatir el contrabando, y la última ocurrencia del Gobierno bolivariano para luchar, según ellos, contra la escasez de alimentos e insumos básicos, es el poner en marcha un sistema de huellas dactilares para poder comprar el pan. La cartilla de racionamiento de nuestros abuelos puesto en práctica en el siglo XXI en un país que puede ser rico. Este es el espejo en donde quieren que nos miremos.

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