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OPINIÓN

TU ME DAI LA COSA ME… Cuando a la historia, a la política y a la religión se le trata con ligereza, lo común es caer en el ridículo quien así actúa, principalmente a los ojos de quienes respetan lo que todo ello ha significado y seguirá siendo por el resto de nuestros días. Es cierto que siempre hay interpretaciones y controversias sobre estos hechos, pero desde una perspectiva no parcial ni contaminada por situaciones personales o partidistas, la realidad se hace patente a pesar de los diferentes puntos de vista. De aquellos –que también los hay- que se pusieron la venda para ver solo su realidad, mejor obviamos sus interpretaciones. La comunidad musulmana en Cataluña ha sido franca ante las promesas de CIU de facilitarles la construcción de una mezquita si apoyan la deriva secesionista que contra toda ley intentan llevar a cabo: «Tanto ellos como ERC nos están tratando como si estuviéramos de luna de miel», afirman. En tierras catalanas viven 465.142 musulmanes, es decir, el 6% de la población, según el Estudio Demográfico sobre Ciudadanos Musulmanes 2013 elaborado por la Unión de Comunidades Islámicas de España y el Observatorio Andalusí. De la estrategia seguida por CIU y ERC, en ese camino hacia el precipicio que se han empeñado en llevar, poco queda que decir. La segunda cuestión es la provocación hacia los cristianos, levantando lugares de culto de una religión que financia la liquidación de nuestras creencias y la destrucción de una cultura milenaria cristiana en Oriente Medio, África o Indonesia; y que en los países islámicos la conversión al cristianismo se paga con la muerte sin que se tolere siquiera una ceremonia religiosa cristiana. Hay muchos cretinos que creen que ese multiculturalismo lleva a más libertad y no ven que, por el contrario, es una amenaza creciente e inminente para nuestro sistema de vida. No conocemos que con reciprocidad se pida la creación de iglesias en cualquier país árabe, de alguna cifra razonable ante la proliferación de mezquitas en Europa donde se predica el odio a toda nuestra sociedad y nuestros principios. El cristianismo es una religión comprensiva que se fundamenta en el amor al prójimo sea cual sea su color, religión, sexo e ideología. El Islam no, el Islam es una religión impositiva que se fundamenta en la exclusión del prójimo si este no se convierte. No existe un islamismo moderado. Existen estados musulmanes que no practican la violencia, es cierto, pero de ninguno de ellos puede decirse que sea democrático tal y como en las sociedades occidentales entendemos la democracia, y a la hora de la verdad siempre van a estar del lado de sus hermanos de fe, por muy fanáticos que estos sean, frente a los infieles que somos nosotros. No es nada serio este juego de cambio de cromos que algunos políticos quieren vender a la sociedad por sus propios intereses. Cataluña no puede ser un mercado de intercambio, de trueques ni de experimentos. Cuando se empieza a tomar los propios fracasos sin seriedad, quiere decir que se está dejando de temerles.

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