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Opinión - Los liantes

OPINIÓN

LOS LIANTES Desde que accedió al poder en 2004, Rodríguez Zapatero quiso hacer de su política exterior una seña de identidad de su gobierno. Sin ir más lejos, una de sus primeras decisiones al llegar a la Moncloa fue retirar de forma unilateral las tropas de Irak. Antes ya se había quedado sentado ante la bandera de EEUU, a quien señalaba como el culpable de los males que aquejaban al mundo cuando era Bush quien gobernaba en aquel país. En aquellos años de su gobierno, Zapatero viajó mucho y participó en numerosos encuentros y cumbres internacionales en las que tuvo oportunidad de hacer declaraciones solemnes y en las que ofreció momentos sublimes para el recuerdo. Existen en las hemerotecas referencias de sus muchos dislates e incongruencias de aquella extravagante política gubernamental. Su cara amable es solo la tapadera de la otra cara mendaz y sin escrúpulos que practicó en España con desfachatez y que intentó exportar a Europa, aunque pronto conocieron de las mañas de semejante incompetente político. Sencillamente es tan superficial como parece. Otro personaje insigne de nuestra historia reciente es Moratinos, que empezó siendo en su primera andadura como Ministro de Exteriores el guardaespaldas político de Yassir Arafat, el más sanguinario asesino en serie de la segunda mitad del siglo veinte, un aspecto preciso de su poco espectacular carrera diplomática. Moratinos pasó lo mejor de su tiempo, en los últimos meses de vida del perseverante mafioso, ofreciéndole protección y respaldo diplomático. El ministro de Exteriores de Rodríguez Zapatero -presidente de pañoleta palestina e inquebrantable fidelidad a las dictaduras tercermundistas- tomó en consideración a otros varios. . La apuesta de Moratinos fue una apuesta de futuro indefinido: los hermanos Castro y Hugo Chávez. Estos dos personajes, perdido el poder –afortunadamente- que en otro tiempo tuvieron, se mueven por el mundo ignorando lo que es la discreción y el papel que deberían tener y representar quienes han ocupado importantes cargos representativos en su país. Conociendo que Cuba sigue siendo una cárcel para los cubanos y donde los derechos humanos son pisoteados desde1959, y sabiendo también que Raúl Castro le había negado hace bien poco un encuentro al ministro de Exteriores español, se entrevistaron ambos con el dictador sin dar cuenta, como es preceptivo al Ministerio, siendo explotado políticamente, como era de prever, por el régimen cubano. España siempre ha sido país serio y fiable. Lo ha sido en los últimos siglos, con regímenes y gobernantes muy diversos. Incluso en sus peores momentos, que fueron bastantes a través de la historia, y por eso nuestra actitud en el mundo tiene que se intachable; pero la verdad es que si nos paramos a pensar las veces que tuvimos ocasión de comprobar la simpleza discursiva del que fuera presidente, sus frases hechas y los manoseados conceptos huecos de contenidos en sus disertaciones, no nos puede extrañar, con la indigencia intelectual y la falta de definición de la mayoría de sus propuestas, el que siga, tantos años después, con sus incontroladas meteduras de pata.Lo suyo y lo de su compañero de viaje, para cualquier cosa que digan y hagan, ya lo dijo, y mejor, Paquita la del Barrio: “Teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulacro”.

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